domingo, mayo 27

El rey destronado.

Al rey destronado le encantan los bebés, todos los bebés menos uno.
Uno que ha hecho de su trocito de cielo un campo de batalla.
Un campo de batalla en el que lucha cada día para ganar un poco más de territorio.

Al rey destronado le gustaría volver al trono, pero ya no sabe, pero ya no quiere.
Hay un ser pequeño que le asusta, pero que a la vez adora.

El rey destronado no sabe como afrontar ese sentimiento tan extraño.

El rey destronado maduró 20 años el día que el pequeño príncipe entró por la puerta; y de nuevo reverdeció  20 años por que, de repente, todas aquellas palabras que conocía no le ayudaban a expresar lo que estaba sintiendo.

El rey destronado no sabe donde está su espacio y lo siente mengüar, y con cada enfado suyo y con cada mala respuesta, se va alejando.

Necesito un trono grande, donde quepamos todos. Donde todos sepamos hablar y escuchar. Donde todos nos entendamos.

Necesito volver a ensalzar al rey destronado para que recupere su lugar y sepa que siempre será suyo.

Necesito ver sonreir siempre a mi pequeño y travieso Rey destronado.



jueves, mayo 24

Ey Joe!! que tal Joe!!

¿Sabéis cual es el nombre de niño que se pone más en España? yo si, jejeje.

Ya os hable de la importancia de elegir un nombre para vuestro hijo en un post anterior y de las vueltas que le dimos nosotros al nombre de nuestro primer hijo.

Pues bien, de vez en cuando un nombre se pone de moda y de repente tooooodos los niños del mundo se llaman igual.

Ahora que vivo en un entorno donde predominan los niños a los adultos me doy cuenta de que la gente no se exprime mucho el cerebro cuando elige un nombre, debo ser la única histérica al respecto.

Te encuentras en una conversación con tu hijo sobre el cole y te dice:" mamá, pues Alex es mucho más rápido que yo". Si, si pero ¿que Alex de todos?.  O "Hugo hoy no ha venido a clase". Vale pero   ¿que Hugo de todos?.

Estás en la puerta del cole y una mamá grita Ikerrrrrrrr!!! y se giran 8 niños. Super original, jejeje. Y los niños deben sentirse suuuuper exclusivos e inimitables.

En ocasiones hablando con mi marido ni siquiera nos entendemos cuando hablamos de los niños.
Ejemplo:
Yo: Pues, ¿sabes que Marcos ya sabe decir el nombre de su hermano?
Marido: ¿ Marcos?, ¿ que Marcos? si Marcos no dice casi ni agua.
Yo: No, Marcos, el hermano de Hugo.
Marido: ¿ Hugo?, ¿ que Hugo, el de tu prima, el del parque, o cual de los dos de clase de Isaac?.
Yo: Mira, déjalo que ya me has enmarañado la tarde, me duele la cabeza.

A veces en la puerta del cole en una de esas en que se giran 300 niños, aqui una que de todo hace una historia imaginaria, piensa: llegará un momento en que todos nos llamemos igual indistintamente del genero al que pertenezcamos.
Igual que en ese capítulo de Phineas y Ferb en que el profesor Doofenshmirtz era el máximo mandatario del futuro y como cualquier adulto que se precie para no complicarse demasiado la vida,  había puesto a toda la humanidad Joe de nombre. Así se aseguraba de no equivocarse.

Aqui os dejo el ejemplo ( los últimos minutos) http://www.youtube.com/watch?v=Q40fvi3Uk6M

Padres del mundo, los niños son especiales siempre, pero si nos ponemos un poquitín las pilas en cuanto a la elección su nombre, puede que tal vez, solo tal vez vuestro hijo pase de ser especial a único.



domingo, mayo 13

Una muda para mamá.

Cuando va a nacer un bebé te entra una especie de histéria a la que llaman el síndrome del nido y entonces cual pajarico vas comprando y poniendo cositas para tenerlo todo listo. Y te pones a limpiarle hasta las pestañas a las bacterias de tu casa.

Y cuando ha nacido tu peque llevás un mochilón donde metes todo lo que puedes necesitar desde los impriscindibles pañales hasta las tijeras de cortarle las uñas, juguetes, gasas, aspirador nasal....aunque un cuarto de hora después estés de vuelta a casa.
Y cositas que la gente te va diciendo que ni se te ocurra olvidarte, como la cartilla del médico, un termómetro y el apiretal.

Y por supuesto lo que llevas siempre, siempre, pero siempre son un par de mudas completas para tu pequeñajo.
Y como eres una mama preparadísima; si al bebé se le escapa el pis, la caca o vomita, tu piensas: jajaja, no problemo, tengo la situación super controlada.

Pero, ¿ que pasa cuando el bebé vomita, pero esta vez el vómito describe una parábola que modifica su trayectoria con el resultado de una mamá potada de arriba a abajo?
Entonces ¿ que?, ¿donde está tu muda?, ¿ por que nadie te ha avisado que ocurren estas cosas?.

Ahora eres una mamá que ha salido a dar un paseo ( aprovechando que papi se ha quedado media horita con el baby y tu te has duchado y arreglado como Dios manda, por primera vez) con toooda la ropa empapada y con un olor a vómito que tira pa atrás. Y, que casualidad hoy no vuelves a casa hasta la noche... que guayyyy!!!

Estas cosas también deberían estar en el manual de instrucciones, ¿ o no?, quizas es uno de los momentos mágicos de ser mama, jajajaja.

Pues el tema no acaba cuando el bebé es más mayor, la cosa va a más, os lo advierto.
Cuando el alimento es sólido puedes acabar con papilla hasta en la ropa interior. Cuando les quitamos el pañal y los tenemos en brazos... bueno ya os lo imaginais ¿ no?.

Y si eres una mamá de las que juegan con sus hijos en el parque cuando se tiran en el suelo.... en fin...
Una vez, cuando me tiré al suelo bajo el castillo de un parque acabé con la puntera de las botas como cuando tenía 6 años.
Pero es lo que hay, por que si tienes que llevar: los trastos del bebé, el bolso, una muda para el mayor por si vomita en el coche y una muda para ti zapatos incluidos. El bolso tendría que ser una maleta troley con adaptador para carrito.

Así que mamis aprovechad esos momentos mágicos que molan un montón, te brindan la oportunidad de tener una anecdota que contar al final del día.

See you later. Babbupi's Mum.

viernes, mayo 11

Mama déjame respirar

Se me acumulan tantos post en la cabeza que no se cual priorizar, así que empezaré por lo más fresco.

Estoy en una semana horribilis con Grommy, somos enemigos últimamente.
El está rebelde no, lo siguiente. Yo, más histérica, si cabe, que habitualmente.
Tengo el sentido de culpabilidad elevado a la enesima potencia.
Hoy se ha ido a la Granja escuela, con el enfado fresquito de esta mañana. Se ha ido triste y yo con unas ganas de llorar... A pesar de estar en la calle, no he podido frenar una lagrima que quería salir si o si de mi ojo.

Leo y leo libros, artículos, manuales sobre educación... y para lo único que me está sirviendo es para sentírme más presionada y peor madre.
Que dilema... ¿ dejo de documentarme?, no veo que esa sea la respuesta.

Pues bien, os cuento.

Ayer, tras haber leído que no se debe llamar al niño por su nombre mil veces cuando le estás reprobando algo, ya que cuando oyen su nombre lo asocian a: " A ver por donde me cae la bronca".
Me encuentro a la salida del cole,  arrastrando el carrito del peque, rodeada de mamis dándole a la sin hueso y Grommy corriendo, con sus amigos, a 100 metros de mí, mirando solo como los burros con tapaojos " palante".
Yo temblando, por si salía algún coche de un garaje o le daba por cruzar la calle sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo, y con la impotencia de no poder rescatarlo tanto por la distancia como por el carrito que no puedo soltar y salir corriendo.

Diosssss!!, ¿ Que hago?, ¿ Corro con el carrito detrás de el  dejando a las Marujis atrás?.
No, no que pareceré una loca.

Cruza un garaje sin mirar, solo imita lo que hacen sus amigos. Corre más que los otros para ser el mejor.
Mi yugülar palpitando a 200, uffff
Continúa igual hasta mitad de camino.
Yo pienso: no lo llames, no lo llames....
Al final Isaaaaaaaaaaaaaaaaccccc ( mierda ya lo he llamado). Isaaaacc, Isaaaac y Isaaac con los oidos en modo Madre/Off.
Isaaaacccccc!!!. Cuando lo alcanzo le digo: como vuelvas a cruzar un garaje sin mirar nos vamos a casa. Pero el ve que sus amigos siguen corriendo, me mira y al parecer piensa: si todos corren sin parar ¿ yo, por que no?, si las otras madres no les dicen nada a sus hijos, será que a la mía le ha dado otro ataque de histeria.

Llegamos al parque y mi pulso había subido de 200 a 3.000 en cero coma.
Para colmo de males se meten en el parque de mayores a, " hacer el mal".
Comento: estos se van a lastimar y yo no tengo ganas de ir al hospital.
A lo que una mama me responde: " déjalos, cuando se hagan daño ya vendrán llorando"
¿ Commooooo?
Ya desquiciada le digo: " Isaac, a casa".
Isaac: Nooooooooooooo.
Me giro y veo 5 caras de desaprobación ( bueno, más bien cinco caras de vaya tia pirada, no deja ni vivir al chiquillo).
Y me siento profundamente mal por que pienso, creo que no lo dejo ni respirar.

Y de repente me aparecen en los hombros el angel y el diablo, jo que susto....
El diablo: eres una tia agobiona, deja al niño que juegue
El angel: No le quites ojo, no queremos que le ocurra nada malo.

En fin, así son la mayor parte de mis días y de ahí vienen la mayor parte de mis agobios. Tengo pánico a que mi hijo se lastime.

Pero ¿que es lo correcto?, ¿dejarlo que vaya a su bola, aun a riesgo de que lo atropelle un coche por no fijarse? ¿o seguír gritando cual posesa para intentar que por lo menos sea un poco prudente?

No lo se. Si alguien tiene alguna sugerencia será bienvenida.

See you later. Babbupi's Mumm.


martes, mayo 1

En la calle con el culo al viento.

Y yo que creía que habiamos evolucionado desde el: " cuando seas padre comerás huevo" ; y desde el: " la mujer en casa y con la pata quebrá". Me encuentro con una realidad muy diferente.
Al convertirme en mami tambien me he convertido en observadora del entorno que nos afecta. Y estoy indignada no, lo siguiente por que veo cosas que pueden parecer una nimiedad para algunos pero que a los papas / hijos nos afecta sobremanera.
Aquí un breve, pero no por ello menos importante, ejemplo.

Ahora con los peques la hora de comer se ha convertido en sagrada, por que si no la respetas ya sabes que el resto del día se te desestructurará. Con lo cual, si esas horas te pillan fuera de casa tendras que comer en un bar, restaurante, tasca o similar que te venga a mano, o correr  como un poseso para llegar a casa lo antes posible ( pero en esta segunda opción te aventuras que ocurra lo antedicho).

De modo que, con los peques, como vamos por los parques del mundo como si no existiera un mañana, comemos muchas veces fuera de casa.
Y claro, después de comer comienza la operación cambio de pañal.  Te armas con la artilleria pesada, bajo un brazo pañal y toallitas y bajo el otro al bebé; pero al llegar al baño....... Oh!!!, sorpresa, no hay cambiador. ¿ Como?, no es posible, si estás en un restaurante enfocado a niños. No, no puede ser, no puede ser.
Sales del baño, buscas una puerta secreta que se te hubiese podido pasar por alto donde ponga: cambio de pañal, sala de lactancia o algo parecido. Pero no, no ves nada te restriegas los ojos, no es posible. Pero si, si lo es.

Entonces tienes cuatro opciones: 

1ª opción:Lo cambias sobre tu regazo sentada sobre la taza del vater con la consabida lucha que esto conlleva.
2ª opción: Entras con el carrito en el baño, si es que acaso cabe, cosa que no suele ocurrir.
3º opción: Lo cambias en el carrito, mientras la brisa le sopla el el culete, en plena calle. ( opción muy usada cuando nos quedamos en el parque al salir del cole ;-P), o en el coche de mala manera.
4ª opción: Lo cambias cuando llegues a casa a riesgo de que una vez allí ya se le haya caído el culo a cachos.

En raras ocasiones  hay cambiadores en los servicios públicos, pero ¿ por que solo en los de señoras?.

El fin de semana pasado cuando salimos se volvió a repetir el tema, como tantan otras veces, pero con una extrañeza del espacio exterior poco entendible por el terrestre de a pie, ya que en este planeta raramente se da el caso. 
El cambiador estaba en el servicio ¡ de caballeroooooss!!!! ( sospechoso). ¿ Será que "las mujeres podremos ir saliendo de la cocina y los hijos podrán empezar a comer huevos"? A mi me extraña, será que los albañiles que hicieron los baños o se equivocaron de ubicación o el albañil era una madre. 

¿No sería más lógico poner un cambiador en cada baño para que cualquiera de los dos pudiese cambiar al bebé? O una zona común donde pueda entrar a cambiar al niño la mama o el papa. Que los bebés también tienen derecho a cambiar su pañal dignamente.
Vamos, digo yo....

See you later, Babbupi's mumm.