lunes, julio 25

La Ruta de los Dinosaurios de Galve y Museo Minero de Escucha.

Mucho tiempo sin pasar por aquí y ya echaba un poco de menos esto. De modo que de vez en cuando intentaré enseñar la patita.

Hoy os voy a contar nuestra aventura en la Ruta de los Dinosaurios de Galve y el Museo Minero de Escucha.

Para poneros en situación, Galve es un mini pueblecito de la provincia de Teruel.
Solo tiene ciento y pico habitantes y cuatro calles contadas, entre las cuales podemos encontrar el Museo de Galve.

Toda la población es un gran yacimiento de dinosaurios, de modo que Galve es un gran parque paleontológico en sí.

Si hay algo que les guste a los enanos son los dinosaurios, así que unos amiguitos del cole y nosotros nos decidimos a lanzarnos a la que en adelante llamaríamos Operación Dinosaurio.

Reservamos alojamiento en el albergue municipal La Huella del Dinosaurio. Donde las habitaciones son de 2, 6 y 8 camas.

En cuanto llegamos y vieron las habitaciones, los enanos decidieron que dormirían todos juntos y a nosotros que nos dieran morcilla, porque aquella noche iba a ser muuuy divertida.




Después de dejar las maletas, fuimos a visitar el Museo de Galve, donde podemos encontrar restos de dinosaurios de hace 140 millones de años ( casi ná)



De allí poco os puedo enseñar porque no se pueden hacer fotos. Nosotros hicimos una a escondidas para que nos quedara el recuerdo forever.

El museo es pequeño pero repleto de colecciones de fósiles encontradas por la localidad, gracias a la labor de José María Herrero ( hijo de la población, amante de la paleontología y autodidacta) y continuado por sus 7 hijos.

Ese huesecito pequeñito es el fémur de un dinosaurio, imaginaos el tamaño del bicho.


Tras una estupenda visita al museo, en el que vimos desde macro fósiles a microfósiles, comimos en el albergue, que por suerte era todo nuestro por que no se alojaba nadie más;  así que los peques pudieron campar a sus anchas.



Por la tarde decidimos visitar un pueblo cercano, Escucha, donde había un museo minero, que es una antigua mina de carbón. 

Para acceder a la misma tuvimos que bajar 200 metros, en plano inclinado, dentro de una vagoneta.
Ataviados con nuestros cascos mineros nos dispusimos ser mineros por un día.



La visita guiada fue muy entretenida; una guia muy amable nos contó la historia de la mina y los detalles sobre cómo se trabajaba en sus principios. Cómo accedían los trabajadores, bajando los 200 m deslizándose hacia abajo sobre un saco de rafia y donde los frenos eran sus propias alpargatas.
Historias muy curiosas e inimaginables a no ser que te las cuenten.

Como tampoco se puede fotografiar ni filmar, os dejo un enlace de youtube del propio museo para que veáis lo chulísima y emocionante que fue la visita.



Ya de vuelta a Galve, cenamos en el albergue y nos preparamos para la visita a los fósiles en la ruta paleontológica en plena naturaleza, que veríamos al día siguiente.

Acompañados por un guía que nos lo explicó todo de una manera deliciosa, y tan majo que daban ganas de llevárselo para casa.



Nos enseñó la huellas que dejaron los dinosaurios en el fondo del mar, ya que, aunque parezca increíble, casi todo el paraje estaba sumergido bajo el agua.

Se pueden observar la huella de las olas en las montañas.




Pudimos almorzar entre recreaciones de dinosaurios a tamaño real.




Y vivir, grandes y pequeños una experiencia inolvidable.

Sin má,s deciros que es un lugar altamente recomendable.

See you later. Babbupi´s mumm.